Decálogo de la embarazada
Hoy en día está muy de moda hablar de
derechos. Sin duda todos conocemos los nuestros, pero a veces se nos olvida que
los que nos rodean también tienen los suyos.
No podemos ignorar que las embarazadas,
al igual que el resto de pacientes, no están para “padecer” simplemente lo que
les toque, sino que tienen una serie de derechos que no siempre son tenidos en
cuenta. Además, tenemos que ser conscientes de
que estamos asistiendo y acompañando a
estas mujeres en un momento muy importante y quizás el más feliz de su vida, y
a todos nos gustaría llevarnos el mejor recuerdo posible de esta experiencia.

Las matronas somos afortunadas por
poder compartir con las distintas familias el milagro de la vida, por eso he
estado buscando una serie de claves que sería interesante tener en cuenta para
lograr la mejor atención posible en el trabajo de parto. Los he resumido en lo
que podríamos llamar “mandamientos del paritorio” para
hacer del parto una experiencia humanizada en la que los padres y sus futuros
hijos sean los protagonistas:
1. Derecho al buen trato, a ser tratadas
de forma digna, justa, individual y amable por los diferentes profesionales.
2. Derecho a poder decidir, por lo tanto, a ser informadas de todos los procedimientos
de forma clara, veraz y concisa y así poder dar su consentimiento antes de que
actuemos.
3. Derecho a estar acompañadas por una
persona de su elección en todo momento, a excepción de una causa médica
relevante.
4. Derecho a un parto con privacidad, en
un entorno íntimo y tranquilo. Intentando que el número de sanitarios y
exploraciones sean las mínimas posibles.
5. Derecho a sentir placer, dolor, miedo,
alegría… y poder expresarlo de forma libre: hablando, cantando, gritando,
caminando…
6. Derecho a sentirse dueña de su cuerpo,
de poder moverse y adoptar las posturas que le aporten mayor comodidad o
beneficio.
7. Derecho a no ser lastimados, tanto
madre (Incluye episiotomías, uso de fórceps, ventosa de forma innecesaria…)
como al recién nacido (aspiración, máscaras de reanimación de forma rutinaria…)
8. Derecho al piel con piel inmediato.
Puesto que aporta notables y reconocidos
beneficios a la puérpera y al niño.
9. Derecho a tener información y apoyo si
elige la lactancia materna. Para esto se requiere paciencia, madre e hijo deben
ir conociéndose, y un consenso para que no reciban informaciones
contradictorias.
10. Derecho a conocer y poder identificar
al personal que la atienda. Todos los que vayan a atender el parto deberían de
presentarse indicando nombre y titulación. Así se crearía un vínculo de
confianza con los padres que facilitaría la comunicación y la asistencia.

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