Se han descubierto muchos rasgos en común de los seres humanos con los primates, pero las semejanzas no dejan de aparecer y de sorprendernos.
El otro día leyendo me encontré con este artículo tan curioso, en el que se nos contaba como la práctica de parir acompañada no es exclusiva de las personas.
El acontecimiento fue observado en China, por los investigadores de la Universidad de Yunnan.
Estos investigadores han estado estudiando los monos Rhinopithecus negros durante años, pero nunca había visto uno dar a luz, pues los partos suelen suceder por la noche.
Cuando una hembra de la especie comenzó su parto, que normalmente se calcula que sucede en 10 minutos, pasado un cuarto de hora comenzó a gritar. Otra hembra de más edad – la mona matrona -acudió en su ayuda y cuando el bebé coronó ayudó a sacarlo y separó las membranas que lo envolvían. La madre cortó el cordón y se comió la placenta, como suelen hacer la mayoría de los mamíferos.
Es imposible, según los investigadores, saber exactamente que problema estaba teniendo la madre en el parto pero todo parece indicar que, sintiendo que no avanzaba, pidió ayuda y otra hembra reprodujo el comportamiento de sacar al bebé que normalmente hace la madre misma cuando sale la cabeza. Infieren que esta ayuda puede resultar vital si el parto se complica y que esta costumbre humana quizá ya apareció anteriormente en nuestros ancestros como se ha observado en esta mona matrona.
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