Este libro nos da una nueva perspectiva a la hora de
entender a nuestro bebé, ¿Es realmente tan diferente a nosotros? No tiene las
mismas necesidades solo que expresadas de manera diferente? Necesidad de ser
querido, de alimentarse, de dormir…
Ponerse en la piel de otra persona nos hace entender mejor
la situación, entonces por qué no intentar hacerlo con nuestro bebé. Saber qué
es lo que necesita en cada momento es casi imposible pero si podemos dar lo
mejor de nosotros en cada momento.
Desecha la teoría de que los niños son buenos o malos, sino
que son solo niños y actúan como tales. Son inquietos, juguetones, impacientes,
alegres, curiosos… son niños.
Se divide en una primera parte que trata de
expresar el punto de vista del autor con respecto al cuidado de los niños, las
ventajas de amamantar, del colecho, de evitar castigos al bebé/ niño y una
segunda parte sobre filosofías o corrientes que no comparte, en este apartado
podemos encontrar afirmaciones que hoy en día nos parecen imposibles pero que
en su día se llevaban a cabo, y no nos engañemos, algunas de ellas aún
perduran.
Este libro me parece una buena manera de replantearse la
educación de nuestros hijos y sobre todo el darse de cuenta de que lo más
importante es usar el sentido común. Cualquier persona está dispuesta a dar su
opinión y a poner en duda tus aptitudes como madre/padre pero solamente tú misma/o
sabes cómo debes hacerlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario