Importancia de la donación de sangre de cordón umbilical
Las células madre corresponden al primer
estadio del proceso conocido como «diferenciación celular», y su importancia
radica en que pueden evolucionar a cualquiera de los más de 200 tejidos que
componen el organismo humano.
Normalmente, tras el nacimiento el cordón
umbilical y la sangre que contiene son desechados. Sin embargo, hace unos años
se descubrió que la sangre del cordón umbilical contiene células madre
especializadas en la renovación de las células sanguíneas.
La sangre del cordón umbilical se recoge tras
del nacimiento del niño y después de la sección del cordón umbilical. Para ello
se realiza una simple punción del cordón umbilical cuando la placenta está
todavía en el útero. La recogida de la sangre del cordón no comporta ningún
peligro, ni para la madre ni para el niño.
Utilidad de las células del cordón umbilical
Enfermedades en las que está indicada la
donación dirigida:
Enfermedades
adquiridas:
1 Neoplásicas:
• Leucemia lifoblástica aguda.
• Leucemia mieloblástica aguda.
• Leucemia mieloide crónica.
• Leucemia mielomonocítica juvenil.
• Linfoma no de Hodgkin y enfermedad de Hodgkin.
• Síndrome mielodisplásico.
2. Enfermedades no neoplásicas
• Aplasia medular.
• Hemoglobinuria paroxística nocturna.
Enfermedades
congénitas:
• Inmunodeficiencia congénita combinada.
• Aplasia medular de Fanconi.
• Talasemia mayor.
• Drepanocitosis o enfermedad de células falciformes.
• Anemia de Blackfan-Diamond.
• Síndrome de Kostman.
• Síndrome de Schwachmann-Diamond.
• Síndrome de Wiskott-Aldrich.
• Síndrome de Chediak-Higashi.
• Síndrome de Di George.
• Ciertas enfermedades metabólicas de depósito (p. ej., enfermedad de
Krabbe).
• Linfohistiocitosis hemofagocítica.
• Osteopetrosis juvenil.
• Enfermedad granulomatosa crónica.
Lo
ideal para los pacientes es encontrar un donante compatible entre sus
familiares más directos, pero esto solo ocurre en alrededor del 30% de los
casos.
La sangre de cordón umbilical tiene ventajas
teóricas debido a la inmadurez de las células de los recién nacidos, lo que les
da mayor tolerancia inmunitaria por parte del receptor del trasplante.
Requisitos para donar la sangre del cordón umbilical
La donación de la
sangre del cordón umbilical es un acto completamente altruista y anónimo. La
mujer debe ser mayor de edad, estar sana y firmar la autorización para la
extracción.
En el momento del
parto, además de extraerse la sangre del cordón umbilical, que se recoge en una
bolsa similar a la de las donaciones normales, se extraen también dos tubos de
sangre a la madre para descartar posibles enfermedades como el VIH o la
hepatitis. La madre tiene que rellenar también un cuestionario parecido al que
se cumplimenta cuando se dona sangre para comprobar su estado de salud.
¿Cuánta sangre es
válida al final del proceso?
Además de analizar
la sangre de la madre y revisar el cuestionario, una de las primeras cosas que
se hacen es comprobar el volumen de la
sangre extraída y su celularidad (si tiene o no una concentración
suficiente de células madre para que sea apta para un transplante) y su tipaje HLA (antígenos leocucitarios
humanos) que es lo que determina la compatibilidad con un futuro paciente.
También se hacen
pruebas para descartar que durante el proceso de la extracción se hayan
producido contaminaciones por bacterias.
Aproximadamente,
entre un 50% y 60% de las unidades donadas al final acaban por desecharse
porque no son actas para su transfusión futura.
Al final de los
100/120 mililitros de sangre que se extraen en el paritorio se conservan unos
40 ml. Al margen, se guardan también otras cuatro muestras de 0,5 ml para los
análisis posteriores que son necesarios en caso de que la muestra sea requerida
para ser transplantada.
Todos los datos de
la sangre almacenada se envían al registro REDMO para su posterior utilización.
Cuando se requiere una de las unidades
para un paciente enfermo antes de enviarla al hospital que la necesita
se utilizan las muestras de 0,5 ml para: comprobar el tipaje HLA, someter la sangre a nuevas pruebas serológicas que no
existieran en el momento de la donación, y realizar un control de calidad para comprobar la cantidad de células que
conserva. Una vez comprobado todo, se mete en un contenedor especial y se envía
a donde haga falta.
Con lo anteriormente
expuesto podemos ver lo difícil que resulta conseguir una muestra válida, de
ahí la importancia de la donación, ya que con
una técnica totalmente inocua para la madre y el bebé podemos obtener muchos beneficios.



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