¿EN QUÉ CONSISTE?
El masaje perineal consiste en ejercicios dirigidos de
tonificación y flexibilidad de la musculatura perineal, realizados por una
misma o bien con la colaboración de la pareja. Ayuda a estirar y ablandar los
tejidos alrededor de la vagina e incrementar así la elasticidad del periné.
También ayuda a la mujer a familiarizarse con la sensación de estiramiento de
esta área, y esto ayuda a relajar la zona durante el parto.
¿CUÁNDO SE PUEDE COMENZAR A RALIZAR?
Se recomienda comenzar a practicarlos a partir de las 34-35
semanas de gestación hasta el día del parto, y realizarlo diariamente durante entre
10-30 minutos, siempre empezando por lo mínimo y aumentando progresivamente. Se ha demostrado su eficacia
cuando se inicia 6 semanas antes de la fecha probable de parto, y como mínimo,
debería realizarse durante 3 semanas antes del parto.
¿TIENE ALGUNA CONTRAINDICACIÓN?
El masaje no se podrá realizar en aquellas mujeres que
presenten una infección urinaria o vaginal o aquellas con amenaza de parto
prematuro.
TÉCNICA
-Importante lavarse bien las manos y tener las uñas bien
recortadas y limpias.
-Vaciar la vejiga antes de comenzar.
-Elegir una posición cómoda, que puede ser en cuclillas,
semisentada, apoyada en una pared, o cualquier otra posición que le resulte
cómoda.
-Antes de comenzar, para relajar la zona, especialmente al
principio, es aconsejable tomar un baño caliente, o bien colocarse compresas
calientes en el periné, o hacer un baño de asiento caliente de 10 minutos.
-Si es automasaje, será más fácil usar el o los dedos pulgares,
y si es la pareja la que realiza el masaje, usará el dedo índice y el corazón
(2º y 3º dedo).
-Se deben lubricar estos dedos, y para ello se pueden usar
diferentes aceites (de oliva, de rosa mosqueta, aceite para masaje sin aroma,
aceite de almendras dulces o lubricante acuoso). Se colocará también este
aceite en el periné y en la parte inferior de la vagina.
-Lo siguiente es colocar los dedos 3-4 centímetros dentro de
la vagina, y presionar hacia abajo,
hacia el recto, y manteniendo esta presión, se mueven los dedos hacia
las paredes laterales de la vagina, haciendo un movimiento en forma de “U”,
firme pero con delicadeza, estirando la zona hasta que se sienta una leve
sensación de quemazón o escozor. A continuación desliza el dedo desde la vagina
hacia fuera y viceversa, manteniendo una ligera presión durante 2 minutos.
-Colocar los dedos en la horquilla o entrada de la vagina, y
realizar una presión hacia abajo durante unos 2 minutos, hasta notar que
molesta. Esto ayuda a imaginar la presión que ejercerá la cabeza del bebé en la
zona, y ayuda a relajarla.
-A continuación, coger esta zona entre el pulgar y los
opuestos, a modo de pinza, y realizar un movimiento de vaivén, con lo que se
estira el tejido de la vagina, los músculos que la circundan y la piel del
periné. Este movimiento se realizará durante 2-3 minutos.
-Por último, manteniendo la misma posición de pinza, estire
desde dentro hacia fuera (como tirando de la horquilla hacia afuera). Esto
también ayuda a imaginar la presión que ejerce la cabeza del bebé en la zona.
RECOMENDACIONES
-Tener en cuenta que las primeras semanas los masajes suelen
resultar incómodos, incluso se puede sentir ardor o dolor, pero esto desaparece
progresivamente, hacia la segunda o tercera semana de masaje.
-Buscar una zona de la casa donde esté cómoda.
-Sobretodo al principio, es muy útil el uso de un espejo
para familiarizarse con la zona.
- Puede calentar un poco el aceite, lo ideal es que esté
templado.
-Durante el masaje, no presione la zona de la uretra para
evitar una posible infección urinaria, solo debe presionarse la zona inferior y
lateral de la vagina.



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