La pérdida de la capacidad reproductiva se acompaña de una
serie de síntomas físicos y emocionales, que no a todas las mujeres afectan por
igual, pero que para muchas es bastante molesto, como son los sofocos,
sudoración excesiva, dolor de cabeza, sequedad de piel y mucosas…Y en cuanto a
la vida sexual, con la llegada de la menopausia, hay mujeres que experimentan
una disminución del deseo sexual, bien por la sequedad vaginal, por los cambios
emocionales y físicos como las arrugas, el cambio en la figura, la toma de
medicaciones, la rutina, etc.
Sin embargo, hay estudios que demuestran que muchas mujeres,
al llegar la menopausia, no solo no empeoran su vida sexual, sino que experimentan
un incremento del deseo y mejoría en la consecución del orgasmo. Esto puede
estar relacionado con que ya no hay miedos a embarazos no deseados, no hay
niños pequeños que trastornan el sueño, que provocan cansancio, menores
responsabilidades maternas, mayor experiencia, menores inhibiciones, en
ocasiones hay una mayor tranquilidad en el trabajo o menos preocupaciones con
la jubilación, más tiempo para cuidarse a una misma, hacer ejercicio, dieta, etc.
Pero también es cierto que es una etapa de la vida en la que
es más frecuente la depresión, ansiedad,
insomnio, así como otros problemas médicos que requieren tratamientos crónicos,
y esto afecta al deseo sexual, a la
lubricación vaginal, al goce…
Un mujer joven tarda en lubricar su vagina entre 10-30 segundos,
mientras que una mujer de edad avanzada tardará entre 1-5 minutos, tiempos que
aumentarán cuanto más esporádicas sean sus relaciones.
Afortunadamente, existen cada vez más lubricantes e
hidratantes vaginales que nos ayudan a mejorar este aspecto, y en consecuencia,
que mejoren los problemas de dolor o molestias en el coito, y al mejorar esto
también lo hará el deseo.
En algunas mujeres también es posible la terapia hormonal
sustitutiva, pero siempre que su especialista lo indique.
Y lo más importante es la utilización de lubricantes siempre que exista sequedad, para evitar en
todo lo posible las molestias en la penetración, buscar un ambiente relajado, con temperatura
adecuada y momento adecuado, tomarse su tiempo en la estimulación sexual previa…
De hecho, diversos sexólogos afirman que la capacidad sexual
femenina se halla en su máximo apogeo a
finales de los treinta, principios de los cuarenta. Lo que es cierto es que,
con el paso de los años, nuestros cuerpos dejan de ser los mismos, y tendremos
que buscar junto con nuestro compañero
nuevas posturas y nuevos juegos amorosos que estimulen nuestro deseo y que se
adecuen a esta nueva etapa de nuestras vidas.
Existen diversos estudios que afirman que el 70% de las
parejas que llevaban una vida sexual activa hasta la menopausia, siguen
llevando una vida sexual activa después de los 60 años. Y es que los propios
especialistas afirman que llevar una vida sexual activa, además de la
consecución del placer que este reporta, es bueno tanto para nuestros pulmones
como para el corazón.
Así es que, sexo y menopausia no están reñidos, si bien es
verdad que ésta afecta a nuestras relaciones sexuales, todo tiene sus ventajas
y sus desventajas, como todo en la vida.


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